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In Noticias, reseñas

¿Qué es una Universidad – Comuna?

La Universidad Politécnica Salesiana, invita a la Comunidad Universitaria y Ciudadanía, a participar del Lanzamiento del Libro 📖 :

LA UNIVERSIDAD – COMUNA, Centrabilidad de la acción comunitaria en la gestión y prácticas universitarias.

Una nueva perspectiva de universidad que comprende el ser y actuar según los principios y las lógicas, económicas, sociales y políticas propias de la comuna.

 CUENCA: Escuela Central “Museo de la Ciudad” 18h00
 QUITO: Patio del Bloque B, Campus El Girón (Junto a Cafetería) 17h30
 GUAYAQUIL: Coworking, Bloque D (cuarto piso) 18h30

Entrada Libre

En este nuevo libro retomamos el desafío de profundizar la tarea hasta el punto de imaginar la universidad conformada por universitarios comuneros. Se trata d eun giro, de un nuevo lugar desde el cual nombrar y reconsiderar la gestión y la acción comunitaria desde un sentido de corresponsabilidad por los bienes comunes que nos debemos garantizar para que el proyecto común prevalezca y logre auto sostenibilidad a muy largo plazo. De esto tratan los siete artículos de este libro que ponen sobre la mesa qué implica para la universidad ser y actuar según los principios y las lógicas económicas (dar, recibir, emprender), sociales (distribución de roles y benefcios) y políticas (acuerdos, consensos, participación y asignación de responsabildades) propias de la comuna. La dimensión institucional es importante pero la vitalidad, el sentido de pertenencia y la fuerza profunda del proyecto universitario salesiano dependen en mucha mayor medida de la lógica comunal. Sentirnos comuneros no es una posibiliad, entre otras. Estamos convencidos de que, para asumir este proyecto, es necesario trascender las lógicas nstitucionales, empresariales y las normativas estatales. Por lo tanto, la universidad-comuna es el camino y, quizás, el único posible

In reseñas

Reproducimos una reseña de La sociedad autónoma, publicada en diario El Comercio en su edición dominical: Ivonne Guzman escribe sobre el libro publicado por Abya-Yala, que se presentará el 26 de abril en la Universidad Andina Simón Bolivar, a las 17:30.

 

Ivonne Guzmán, para EL COMERCIO (O)

Lleva desde muy joven pensando sobre la sociedad en la que le tocó nacer; y más que pensándola, tratando de entenderla para cambiarla y que finalmente se convierta en un país que incluya y reconozca a todos. Es la utopía de Juan Cuvi; esfuerzo que debe parecer estéril frente a los hechos. Pero él no claudica y escribe (que es una manera de pensar) sobre esa posibilidad. Su más reciente intento se plasma en ‘La sociedad autónoma. Del Estado tutelar a la nueva utopía’ (Abya-Yala, 2018).

En los 13 ensayos que componen el libro, Cuvi le da un nuevo rostro al pensamiento de izquierda; lejano por completo al relato artificioso y simplista elaborado desde el Socialismo del siglo XXI, por ejemplo, en el que el país ha vivido sumergido los últimos años. Las ideas y las letras que recorren las 288 páginas del libro son como una brisa que se lleva la paja para que el trigo pueda ser visto y sopesado. Quizá porque es radical y plantea esquemas y caminos que desde la lógica del sistema actual se antojan imposibles, la reflexión de Cuvi es imprescindible. No necesariamente para secundarla pero sí para regresar a ver el Ecuador de hoy que se enfrenta a un sinnúmero de retos y que, de seguir insistiendo en las viejas recetas, va a seguir atorado en la necedad y la impotencia que conduce a los Estados fallidos.

Como se plantea la socióloga Natalia Sierra en el prólogo de ‘La sociedad autónoma…’, Cuvi está planteando a lo largo de estos ensayos breves -que abordan desde la salud hasta la educación, pasando por la política-, la posibilidad de la prescindencia del Estado. O al menos del Estado tal como se lo conoce en occidente. No es una propuesta a la ligera, se fundamenta en lo que Cuvi -siguiendo lo que ya varios estudiosos sociales han evidenciado- encuentra como una sinrazón y un abuso por parte del Estado. Sierra lo pone en estas palabras: “El Estado usa a la sociedad para garantizar la razón de Estado (…); esta perversión del Estado tiene como correlato la poca confianza que la sociedad civil tiene en su poder soberano de autodeterminarse sin necesidad de una institución patriarcal que la guíe, sin necesidad de transferir su poder a una institución no solo extraña a sus intereses, sino muchas veces opuesta a ellos”.

Un ejemplo de esa sinrazón y de ese abuso en el sistema actual sería el “imperio de la burocracia”, que ejecuta la operación de tutelaje de la sociedad a cargo del Estado, que al mismo tiempo se blinda contra las denuncias y las exigencias que la sociedad le hace. Pero Cuvi no está proponiendo el caos como reemplazo de un Estado nocivo, que va en contra de los planteamientos originales de la izquierda siglos atrás, sino otro modelo que entre en sintonía con las necesidades y realidades de la sociedad ecuatoriana. Una realidad que no es unívoca sino múltiple, idea que a lo largo de todos los ensayos (pero sobre todo en los enfocados en salud) no deja de enfatizar. En esa multiplicidad que el autor reconoce en todos los ámbitos sociales radica el corazón de su propuesta. Así, Cuvi introduce en el debate un factor del que nadie (o si lo hacen, son poquísimos) está hablando con seriedad y con la intención de que sea una plataforma de convivencia: la plurinacionalidad y cómo en ella este país puede encontrar la posibilidad de una democracia real y viable, que termine con la muletilla de la “sociedad ingobernable”. Cuvi vuelve los ojos al correísmo, del que es tan difícil sustraerse para entender el Ecuador actual (de hecho, el ensayo más antiguo es del 2006). Con destreza de pensamiento y de palabra, el autor desenmascara la pretendida interculturalidad que se quiso imponer desde el Estado a partir de la Constitución de Montecristi, sin considerar realmente lo fundamental para que dicho fomento de la interculturalidad sea posible. Cuvi señala que la plurinacionalidad es incompatible “con los afanes hegemonistas del proyecto correísta”, pues la autonomía es “un elemento insustituible de la pluralidad cultural, política, social, ambiental y económica. Dicha pluralidad es, en esencia, “una amenaza para el centralismo del Estado-nación”.

Para alcanzar el sumak kawsay es imprescindible la “autodeterminación de pueblos y nacionalidades en un contexto de plurinacionalidad”. Condiciones que no se han dado nunca; tampoco en el decenio 2007-2017. Entrar en la profundidad de las reflexiones de Cuvi es sencillo, pese a la densidad de sus ideas, que beben de las teorías de Antonio Gramsci, Cornelius Castoriadis, Michel Foucault, Jürgen Habermas, Tanya Korovkin, Boaventura de Souza Santos, Lisa North, Jörg Elbers o Immanuel Wallerstein, entre otros. Los ensayos se leen con facilidad tanto por la claridad de la escritura como de las ideas.

‘La sociedad autónoma…’ es como una clase exprés de politología desde una perspectiva de izquierda. También es un análisis minucioso, argumentado y no apasionado de lo que nos pasó -es decir, que dejamos que nos pasara y ojalá no nos siga pasando- en los últimos años. Los textos fueron escritos sobre la marcha, mientras iba ocurriendo todo lo que ocurrió, lo cual le da mucho más mérito a esta escritura lúcida y serena. Leer la más reciente publicación de Cuvi es, además, como enfrentarse a un oráculo, pero en reversa, en donde se ve todo lo que se vaticinó y se cumplió; y que nadie quiso escuchar. En un espíritu muy similar al del libro de compilación de columnas de opinión, ‘La década perdida 2007-2017’ (ParadisoEditores, 2017). Economía, salud, política, educación… ninguno de los ámbitos vitales escapan a la mirada reflexiva de Cuvi, quien cambia el foco de la conversación habitual y, por ejemplo, sintoniza con los debates que propone el feminismo acerca de la soberanía sobre el propio cuerpo.

Es ahí, para Cuvi, donde comienza todo y si la sociedad -sin tutelajes de ningún tipo, menos estatales- no lo comprende, el cambio social que él avizora como pos capitalista y pos socialista, y sobre el que escribe desde hace años, nunca llegará. Juan Cuvi ​ Nació en Quito en 1958. Tiene estudios en Sociología, Ciencias Políticas y una maestría en Desarrollo. Durante los años 80 del siglo pasado integró el Movimiento Alfaro Vive Carajo. Desde los años 90 trabaja en proyectos sociales; comenzó de la mano de Monseñor Alberto Luna Tobar. Es director de la Fundación Donum.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:http://www.elcomercio.com/tendencias/sinautonomianohaysociedadposible-cultura-libro-juancuvi-ideas.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

In reseñas

Abya-Yala comparte con sus lectores la reseña publicada en el Boletín Americanista (240 Boletín Americanista, año lxvii, 2, n.º 75, Barcelona, 2017, págs. 240-242, ISSN: 0520-4100) acerca del libro Situando los márgenes de la nación, libro de Chiara Pagnotta publicado en el 2017. La reseña, publicada por Francesca Lagomarsino, da cuenta del importante trabajo de investigación publicado por nuestro sello editorial. Por eso la compartimos con nuestros lectores.

 

Francesca Lagomarsino, Università degli Studi di Genova, Italia

 

Chiara Pagnotta se centra desde hace años en la historia de las migraciones producidas entre la República del Ecuador y Europa. Se ha dedicado a las migraciones contemporáneas, comenzando por dos importantes publicaciones monográficas.

En esta tercera obra que reseñamos, la historiadora nos ofrece una inédita reflexión acerca de la construcción del Estado-nación en Ecuador, en un período que va desde la Independencia hasta mediados del siglo xx, remarcando la importancia de la inmigración italiana en dicho proceso.

En Situando los márgenes de la Nación. Los italianos en Ecuador (xix-xx), Chiara Pagnotta recupera el debate historiográfico acerca de la construcción de la comunidad imaginada en el país andino convertido en nación. Retoma dicho interrogante y lo vuelca en el campo de los estudios migratorios en prospectiva histórica. Según sostiene, la importancia de la inmigración italiana en el país ecuatoriano —producida entre finales del siglo xix y comienzos del siglo xx—, se debe a su rol cuantitativo: son los italianos los inmigrantes más presentes, después de los de origen asiático. También se plantea la importancia cualitativa de los italianos en Ecuador, en lo que respecta a la opinión de las élites sobre la contribución de dichos migrantes en el marco del Ecuador imaginado.

Como señala Pilar García Jordán, catedrática de Historia de la Universidad de Barcelona, en su prólogo al libro de Pagnotta, el estudio de la migración italiana «deviene la vía escogida por la autora para diseccionar y, por ende, comprender mejor la conformación del estado-nación ecuatoriano ideal y la construcción de una identidad nacional que se pretenderá, fundamentalmente, étnica y culturalmente blanca y, naturalmente, “civilizada”. En esta nación imaginada no tuvieron cabida, como demuestra bien la autora, aquellos inmigrantes considerados “enfermos” —ya por su etnia, su cultura, ya por sus “peligrosas y degeneradas” ideas» (págs. 9-13).

Esta publicación es el resultado de años de investigación, realizada en diversos archivos, tanto ecuatorianos como italianos; así como del análisis de un conjunto de fuentes documentales escritas, y en gran parte inéditas. A partir del análisis de dichos materiales, Pagnotta presenta una rigurosa reconstrucción de los posicionamientos, debates y conflictos acerca de la inmigración italiana en Ecuador, y del papel ideal que ejercieron. Articula el trabajo alrededor de dos ejes

principales. Por un lado, en el contexto del desarrollo de Ecuador como Estado-nación, uno de los retos que tempranamente enfrentaron sus grupos dirigentes fue el del establecer sus fronteras externas e internas (en término de clase o raza), y la lucha para que estas se concretaran, tal como habían sido diseñadas por las élites. Por otro lado, las raíces del actual debate político y académico acerca de la migración, mediante la reconstrucción de los procesos históricos que en los siglos xix y xx llevaron a los italianos a desarrollar determinados papeles en la sociedad ecuatoriana.

Tras una introducción general, Pagnotta se centra en los procesos migratorios que tuvieron lugar desde la Península itálica hacia Ecuador, aportando datos de este proceso en la época colonial. El segundo capítulo está dedicado a los proyectos de colonización del territorio ecuatoriano, que tuvieron lugar hasta 1895, cuando se produjo la llegada al poder en ese país andino de los representantes liberales. Gran parte de esos proyectos tenían en común el hecho de favorecer una población blanca y católica con una función de «mejora biológica y blanqueamiento» (págs. 3-64).

El tercer capítulo aborda el fenómeno migratorio, este último producido durante el período llamado Revolución liberal, correspondiente a los años 1895- 1912. En esos años se reafirma la importancia de atraer población blanca, incluso si tener en cuenta la religión del inmigrante, para poder así «civilizar y hacer progresar el país», ya que, como afirmó el cónsul ecuatoriano en la ciudad italiana de Génova en el año 1912: «¡Poblar el Ecuador, es salvarlo!» (pág. 77).

Evidentemente, como ha demostrado con contundencia Chiara Pagnotta, es la población italiana y/o europea —en todo caso considerada «blanca»— la que tendría que asumir esta tarea. En este período que va entre los dos siglos mencionados, la inmigración italiana empezó a jugar un rol protagónico muy importante, sea en términos de flujos dirigidos hacia Ecuador, sea en términos de creación de las estructuras de mutuo socorro del grupo nacional, tal como se ha reportado en este capítulo.

El cuarto capítulo trata de la inmigración italiana en Ecuador, hecho producido entre las dos guerras mundiales. Por lo que concierne a las relaciones entre Italia y Ecuador, hay que destacar cómo se asistió a un nuevo protagonismo de los inversores italianos, así como la llegada de la Misión Militar Italiana a Ecuador.

Este período coincide, además, con la llegada al poder del fascismo en Italia, hecho que impuso, entre muchas otras cosas, diversos cambios en las políticas migratorias. Como bien se muestra en este texto de Pagnotta, asistimos a la reconstrucción de las relaciones del régimen fascista con sus ciudadanos establecidos en el exterior. En este caso concreto, en Ecuador.

El quinto capítulo nos ofrece la definitiva afirmación de la restricción de las políticas migratorias ecuatorianas. Como afirma la autora: «en este capítulo observamos que los grupos de migrantes originarios de los países del Eje (Italia, Alemania, Japón) asumieron en Ecuador un protagonismo nunca antes alcanzado, volviéndose objeto de sospechas y represiones […]. En mi opinión […] se produjo un cambio importante en torno a las políticas migratorias ecuatorianas, ya que a la discriminación por “raza” que vimos que había surgido en las décadas anteriores, se agregó una de carácter político-ideológico» (págs. 141-142).

La obra incluye una importante bibliografía, así como una interesante lista de fondos documentales conservados en diversos archivos consultados. En definitiva, Chiara Pagnotta nos ofrece un interesante y novedoso aporte para acercarnos a la historia de la construcción del Estado-nación en la República del Ecuador —un país que vio la luz el 13 de mayo de 1830, al separarse geográficamente de la Gran Colombia—,dirigiendo así la mirada hacia, y desde, sus márgenes.

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